Tanto el expresidente Bush como el Presidente Obama han pronunciado reiteradamente la frase titular tratando de asegurar a los 1,700 millones de musulmanes que las acciones militares estadounidenses de la llamada 'Guerra contra el Terrorismo' no representan una ofensiva contra el Islam ni los musulmanes. El mensaje resulta de difícil aceptación a muchos sectores toda vez que los Estados Unidos han librado guerras de ocupación en dos países musulmanes, Irak y Afganistán, además de realizar incursiones militares y bombardeos en otros países musulmanes como Yemen, Paquistán y Libia. Igualmente se han documentado detenciones sin acusaciones y torturas, en cárceles operadas por la CIA y los militares, a otros cientos, sino miles, de ciudadanos musulmanes provenientes tanto de países de mayoría islámica como donde son minorías.
Lamentablemente en el plano doméstico de la nación estadounidense existe también la percepción en muchos sectores de que sus agencias de seguridad, inteligencia y militares están en guerra contra el Islam y los musulmanes. La percepción de estos sectores está fundamentada en las reiteradas políticas discriminatorias y prejuiciosas que afectan los ciudadanos norteamericanos musulmanes y a muchas de sus instituciones.
Tomemos por ejemplo la experiencia que viven los ciudadanos musulmanes de Nueva York y estados limítrofes que han sido y siguen siendo sometidos a una política de espionaje de parte de la policía (NYPD) que le levantan dosieres basándose en su origen étnico o religioso y no en la sospecha de haber cometido algún crimen. Documentan qué libros que sacan de la biblioteca, qué restaurantes frecuentan y hasta del número de veces que oran al día.
Los reiterados discursos islamofóbicos de políticos y fanáticos han hecho eco en las ramas militares quienes han utilizando reiteradamente material educativo abiertamente discriminatorio, ofensivo e insensible. En el mismo se caracterizaba a los musulmanes y sus organizaciones como radicales, extremistas violentos. Se hacía un llamado a tratar las poblaciones civiles de musulmanes de la forma en que los japoneses de Hiroshima fueron tratados; y a que se auto-visualizaran como un 'movimiento de resistencia contra el Islam'. Se sugirió incluso bombardear la ciudad de la Meca. Otros varios cursos con contenido islamofóbico también fueron descubiertos en los adiestramientos al FBI. A pesar de que los militares y el FBI han asegurado haber eliminado estos cursos de sus currículos; cabe preguntarnos cuántos otros aún no se ha descubierto y denunciado.
La triste realidad es que en la nación norteamericana se ha institucionalizado la vigilancia basada en estereotipos étnicos y religiosos. No hace falta sino ver el bochornoso incidente reciente en un aeropuerto de la Florida donde a una niña americana de apenas 18 meses de edad con nombre árabe fue literalmente bajada del avión por su nombre aparecer en una lista de "no vuelo" representando un alegado riesgo terrorista. Ella no es la única, pues al menos otros 500 ciudadanos norteamericanos se encuentran incluidos en las siniestras listas. Listas inconstitucionales donde nunca se notifica de su inclusión a los ciudadanos ni se les provee con algún procedimiento para cuestionar la colocación de su nombre o presentar evidencia a su favor.
¿Qué hará el liderazgo político de la nación para borrar esta idea de que están en guerra contra el Islam? El problema mayor es que cada día que pasa se enraízan más el discrimen, la opresión, la persecución e injusticias contra la minoría religiosa musulmana.
El Presidente tiene aún la opción y oportunidad de enfrentar tan delicada situación al nivel que amerita: limpiando y enderezando la rama ejecutiva desde la cabeza a los pies. Sólo así podrá erradicar la percepción de que se libra una guerra inútil y contraproducente contra el Islam.
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.De manera que limpien sus cabezas y cerebros incluido y enderecen sus discursos predicando el amor ,la integracion y el respeto al projimo a sus fieles seguidores todos los involucrados en el quehacer religioso y no pretendan que una medida del ejecutivo sea suficiente para abolir de la sociedad toda la supersticion ,la ignorancia y la ignominia que han sembrado en el pensamiento colectivo las religiones organizadas, por medio de sus dirigentes mas extrmistas
El problema es que la solucion que propone esta dirigida al ejecutivo, y no creo que hallamos tenido un presidente mas neutral en temas religiosos que Obama,que incluso en alguno de sus discursos dijo, que en la biblioteca familiar donde crecio ,estaban La Biblia, El Coran y el Bahaga Guita en el mismo estante .
Los Estados Unidos han sido desde su formacion ,una nacion abierta a la libertad de expresion religiosa, pero desafortunadamente en esa libertad se han apoyado los extremistas y fanaticos que pululan en todas ellas para incitar al enfrentamiento entre grupos etnicos ,religiosos y politicos.
Ahi se encuentran las cabezas que hay que limpiar y enderezar ,en los que dirigen las iglesias ,las sinagogas y las mesquitas y usan las tribunas que deberian llamar al amor ,para difundir mensajes de odio y de exclusion .
Por que no recoges tu balsita ...y te vas navegando al ritmo de las olas....hacia tu arruinada islita ??