Zamora Zefardi

Viaje a las semillas de Sefarad

Jesús Jambrina | Publicado 09.23.2012
Jesús Jambrina

En 1994, la abuela de Genie Milgrom, cubanoamericana residente en Miami, dejó a su nieta un pequeño arete decorado con una estrella de David. Pocos años antes, la misma abuela, ante la conversión al judaísmo de la joven Genie, le había asegurado a esta que "ser judío es muy peligroso". La familia, fervientemente católica, practicaba la tradición de entregar un talid de regalo a los recién casados, prender una vela los viernes en la tarde y limpiar la casa acumulando el polvo en el centro de la habitación antes de recogerlo. Nunca nadie preguntó de dónde venían esas costumbres ni porque se mantenían a lo largo de los años. Mucho menos imaginaron que fueran costumbres judías.