Fue una primera vez inolvidable. Viajamos desde Miami hasta la Isla de Capri y Elizabeth Gutiérrez para un fastuoso desfile de modas en un monasterio, curiosamente a William Levy no le extendieron la invitación porque en ese momento no era tan famoso...ahora pagarian porque le diera el sí. ¡Qué sorpresas da la vida!
Durante estos 30 años que tengo de fotógrafo, la profesión me ha llevado a ser testigo de grandes éxitos o para ser más exacto: me ha hecho ser parte de esas historias como nexo conductor de lo que quedan en el imaginario colectivo de los espectadores de la vida de los grandes artistas latinos. Hoy les contaré del golpe de suerte de William Levy.