Después de la intensa jornada electoral que se vivió en México, aparecieron en las redes sociales multitud de imágenes sumamente creativas , expresando su inconformidad con un resultado a todas luces polémico. Entre esas imágenes una de ellas llamó mucho mi atención porque creo que es un retrato muy cercano al fenómeno que se vive en este país. Se trata de una fotografía de una mujer con una mirada triste y un rostro golpeado, enmarcada en el siguiente texto: "México: te convertiste en la esposa golpeada que perdonó al marido porque él le juró que ya cambió".
En México se llevó a cabo hace unos días, una jornada electoral diferente, pese al sentimiento de un importante sector de la población con respecto a la presencia de manipulación a través de los medios de comunicación, irregularidades en el voto y el conteo de las boletas, el ánimo de los ciudadanos por acudir a las urnas a cumplir con el sufragio se percibió impetuoso como nunca antes.
No sentí ilusión al votar en estos comicios mexicanos. Los cuatro candidatos que se presentaron para la elección presidencial del 1 de julio reflejan el mismo México que nos aturde y encoje el corazón en sus diferentes variantes. La principal característica que les hermana es el autoritarismo, que se encuentra profundamente arraigado en la cultura política mexicana, y que se resiste a desaparecer generando incertidumbre y desconfianza. A pesar de ello la gente salió a votar de una forma muy significativa.