En los últimos años, el 'Voto Latino' se ha visto en crecimiento acelerado, gracias a los más de 50 mil ciudadanos Latinos que cumplen los 18 años cada mes. En el año 2004, acerca de 6.7 millones de latinos votaron en las elecciones Presidenciales. En el 2008, aproximadamente 9 millones ejercieron el derecho a votar. Sin duda, es evidente el incremento de votantes y la influencia que el voto latino ha estado causando en el país.
La reelección de Obama confirma el cambio que el electorado estadounidense tomó hace cuatro años al escoger una nueva visión para el país. El rechazo a Rommey no tiene nada que ver con su personalidad, sino con la defensa de políticas retrogradas que buscan detener la evolución histórica. Obama y su equipo organizaron una campaña que, sin abusar de la paciencia del público, subrayó el compromiso con una nueva era y una nueva manera de entenderla de acuerdo a los principios de un partido demócrata más dinámico y más integrado.
Los votantes latinos de Estados Unidos no sólo prefirieron a Barack Obama sobre el candidato republicano Mitt Romney por cifras abrumadoras sino que al hacerlo enviaron claros mensajes al Partido Republicano sobre su mal manejo del tema migratorio incluso en estados como Florida donde el voto cubano y cubanoamericano se habría dividido casi a partes iguales entre ambos candidatos, y el sufragio hispano no cubano habría dado un amplio apoyo al ocupante de la Casa Blanca, de acuerdo a sondeos a boca de urna citados por medios informativos.
La relección de Presidente Obama nunca fue muy dudada, con una excepción breve después de su primer debate cuando cayó y no sabíamos cuando iba a tocar el fondo. Pero al final de la campaña, Sam Wang del Consorcio de Elección Princeton le estaba dando a Obama más de un 99 por ciento de probabilidad de ganar. Nate Silver del New York Times, más cauteloso, ayer puso el chance en 90-10 en favor de Obama.
Tammy Baldwin Primera Persona Abiertamente Gay en Ser Elegida al Senado Estadounidense. GLAAD respondió a las victorias históricas para estadounidenses LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero). El presidente Barack Obama ganó la reelección después de convertirse en el primer presidente que apoya el matrimonio igualitario. Los votantes en Maine y Maryland afirmaron el matrimonio para parejas gays y lesbianas, marcando la primera vez que los votantes de cualquier estado voten a favor del matrimonio igualitario. Tammy Baldwin de Wisconsin también se convirtió en la primera persona abiertamente gay en ser elegida al senado de Estados Unidos.
Ahora que ha perdido Mitt Romney las elecciones en Estados Unidos, empezará un juicio de residencia al interior del Partido Republicano. Los líderes del Tea Party, el ala radical derechista de los EEUU, dirá que Romney, a quien detestan, no ganó porque nunca consolidó sus credenciales como republicano de derechas. Y empezarán a alinear sus baterías para detener cualquier iniciativa de Obama en el Congreso y para preparar sus alfiles para la campaña en cuatro años. Pero ese análisis será equivocado.
Sin lugar a dudas el tema de la inmigración o más bien el manejo que dieron los candidatos al tema de la inmigración fue determinante en que los electores hispanos del país se volcaran a favor del presidente Barack Obama garantizando su reelección. Igualmente, las posturas migratorias extremistas del abanderado republicano, Mitt Romney, fueron determinantes en el rechazo de los electores hispanos a su candidatura.
Las casillas acaban de cerrar en la Costa Oeste y la información que dosifica a cuenta gotas CNN en las televisiones que tienen prendidas en este bar de Harvard sugieren que el presidente Obama logrará su cometido y dirigirá el país durante un segundo periodo. Uno a uno los estados del oeste, donde seguramente todavía tienen temperaturas compatibles con el agua líquida en vez de estos frios infames de la Nueva Inglaterra, han sido anunciados a favor de Barack Obama y la reacción de los clientes del bar, la mayoría de los cuales deben ser estudiantes de Harvard, celebran como si fuera el gol que define el mundial de fútbol.
Llegaron las elecciones a Estados Unidos. La gente acude ordenadamente a votar en martes. Algunos lo hacen a la hora del almuerzo, otros al salir del trabajo. Muchos prefieren enviar su voto por correo. (Imagine usted si esta última modalidad existiera en nuestros países; ¿habría un secuestro masivo de carteros con todo y sus bicicletas?)
A lo largo de la jornada electoral, distintos medios han denunciado diversas irregularidades a lo ancho del país. La más reciente al momento de escribir este texto fue el despido de un trabajador electoral en el estado de Oregon que depositó boletas para candidatos republicanos. En México a eso se le llama embarazar las urnas.
Resulta notable que la Seguridad Social no haya figurado como una cuestión más destacada en la carrera presidencial. Al fin y al cabo, el gobernador Romney ha propuesto un plan que implicaría recortes de más del 40% para los trabajadores de clase media que estén incorporándose al contingente laboral. Puesto que la Seguridad Social es inmensamente popular en todo el espectro político, daría la impresión de que el presidente Obama podría lograr una enorme ventaja declarando su apoyo al programa.