Se acercan las elecciones en los Estados Unidos y tal parece que, como sucedió en las elecciones en México, el tema de la política de drogas y el narcotráfico no será un tema prioritario. Por muchos años ya, la relación bilateral entre México y Estados Unidos se ha basado en temas de seguridad fronteriza, incluyendo en ciertos momentos algunos temas de migración y comercio. Si bien con la llegada de Obama al poder en 2008 el debate viró un poco - al menos en el discurso - al reconocer la corresponsabilidad de ambas naciones para combatir al narcotráfico, en estos cuatro años los resultados tangibles han sido escasos.