No hay día en que no escuche en los medios informativos noticias sobre el narcotráfico. Muertos, túneles clandestinos entre México y los Estados Unidos, plantíos de cocaína y de mariguana y laboratorios fabricantes de anfetaminas por todos lados. Todo esto agregado al comercio de armas, tráfico de seres humanos, lavado de dinero, secuestros, corrupción policiaca, violación a los derechos humanos y civiles y mucho más son el pan de cada día en nuestra sociedad. Una lista interminable de delitos y delincuentes que en vez de disminuir aumentan el cáncer del siglo veintiuno... el narcotráfico.
Esta es la respuesta de José Antequera Guzmán a la carta que, por este mismo medio, le envié en días pasados. Ver CARTA A JOSE ANTEQUERA (I).
Mientras que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto firmaba un acuerdo de colaboración con partidos de la oposición el pasado domingo, sicarios asesinaron a tres individuos en una fiesta en Monterrey. El mismo día, seis cuerpos mutilados fueron arrojados en Coahuila y dos policías ejecutados en Jalisco.
Inseguridad, Narcotráfico, Corrupción y Desigualdad, son los cuatro jinetes que se mueven a través del territorio mexicano, sembrando muerte y destrucción. Pero lo grave es que no se pueden combatir por separado como lo demostró fallidamente el todavía presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, porque uno alimenta y fortifica al otro, cuando el ejército ataca al narcotráfico avanza la inseguridad, cuando la policía ataca la inseguridad avanza la corrupción, cuando el gobierno ataca la corrupción avanza el narcotráfico y sobre todos crece la desigualdad, la pobreza, la miseria y la muerte.