-"Por favor...encuentre a mi hija". Alejandro Morilla no sabía a quién más llamar ni pedir ayuda luego de detectar la desaparición de su hija Giselle, una joven de 20 años con discapacidad mental y problemas en el habla. Según le contó a Joe carrillo, un investigador privado de Miami, la joven no había vuelto a su casa desde las 6:40 de la mañana del lunes 1 de abril. Se suponía que la joven se había subido a un autobús en Miami para ir a una escuela donde aprende cursos que le ayudan en sus actividades diarias.