Los caminos divergen porque últimamente la iglesia no da confianza, sumando esto a los escándalos de pederastia, y financieros, soberbia que termina en ambición. No es solo el mensaje solidario por los medios de comunicación, ni las multitudinarias misas papales, o la dadiva, es algo mucho más poderoso, lo que se debe difundir con humildad la palabra fraternal, sincera del señor casi de viva voz, entre todos, no darnos la paz al final de la misa de forma hipócrita.
Cuatro años después de que Benedicto XVI iniciara su Pontificado, tuve la ocasión de entrevistar a Alejandro Espinosa Alcalá, sobrino del extinto Marcial Maciel- otrora fundador de Los Legionarios de Cristo- y quien también fue víctima sexual de Maciel; éste último, destituido del sacerdocio en 2006 por la Santa Sede, que hoy vive una tormenta de 600 años por la renuncia del Papa Benedicto XVI. Se busca un nuevo representante de Dios en la tierra.