Los republicanos y el bando Romney no han ofrecido nada en materia migratoria, fuera de más retórica y soluciones vacías, pero están apostando al descontento hispano con Obama quien debe jugarse alguna carta, como amparar a los Soñadores de la deportación mediante una orden ejecutiva, que le demuestre a la comunidad hispana que no todo son malas noticias en el frente migratorio.