Hoy, el escocés ya es héroe nacional porque ha asegurado al menos una medalla de plata para Gran Bretaña. Gracias a su triunfo, el chico de 25 años tiene de nuevo ante sí la oportunidad de alzarse victorioso en Wimbledon, luego de que hace apenas un mes perdiera justamente ante Roger Federer la final del Grand Slam que se celebra en el mismo escenario, el legendario All England Club.
Lo que hoy vimos en la cancha fue un deleite de tenis, por un lado, cortesía del magnífico Roger, con su perfección de muñequeo, su precisión, su asertividad, su calma y su experiencia, y por el otro, gracias a Del Potro con su enorme talento, su garra, sus largas carreras para alcanzar pelotas y su devoción por el deporte.