La única explicación que viene a mi mente cuando pienso en el hecho de que el Senado de Estados Unidos no haya sido capaz de aprobar una enmienda que hubiese ampliado el control de antecedentes para la venta de armas es que "son unos vendidos". Vendidos a la influencia de la Asociación Nacional del Rifle y a otras empresas que donan dinero a campañas políticas y hacen lobby en Washington. Ojalá y esté equivocada y algunos todavía voten por convicción, pero lo dudo.
En pleno debate en el Senado estadounidense sobre la reforma migratoria, teniendo como base una propuesta de ocho senadores y una de la Casa Blanca, ya se cuenta incluso con el consenso de los actores que hasta hoy habían estado --recalcitrantes-- en contra, refiero al ala más conservadora del Partido Republicano y al Partido del Té.
Hoy todo parece inclinarse ya hacia la reforma migratoria, el testimonio de Vargas en la audiencia judicial del Senado se dio "un día después en que otro indocumentado, el mexicano Alan Alemán, fue invitado al palco de honor de la primera dama Michelle Obama para presenciar el discurso sobre el Estado de la Nación del presidente Barack Obama", destaca el mismo corresponsal de Notimex.