Ríos de tinta han corrido para intentar explicar los problemas en la PNC, que impiden que cumpla con su rol de seguridad pública e investigación del delito. Ya suficientemente se ha dicho que en su origen hubo distribución de cuotas de las partes que estuvieron en conflicto político militar, tampoco es nuevo señalar que esta pugna se mantiene hasta ahora, lo nuevo seria hablar de nombres y cargos desde los cuales se siguen pensando desde la óptica de "terengos" versus "cachuchudos", en detrimento de la consolidación institucional, clave para salir del atolladero del subdesarrollo.
En Estados Unidos el para qué tiene que ver, en esencia, con la libertad individual. Aunque usamos las mismas palabras, los latinoamericanos no entendemos hasta dónde este espíritu es la raíz de la unión en los EE.UU. En nuestros países el para qué se traduce más bien en un por qué: la gente se arma porque nuestros Estados han sido incompetentes en garantizar el principal derecho de los ciudadanos, como lo es el derecho a la vida y la seguridad personal y de sus familias.
Pocas cosas más fascinantes que circular por frontera entre México y Estados Unidos. Una larga, larga cicatriz que por momentos es río, por momentos es montaña, y en muchos tramos se convierte en un muro de acero con alambre de púas que por absurdo, ofende. Por ella transitan los sueños de miles de indocumentados que cruzan cada año de manera ilegal, pero también los de millones de personas que cruzan legalmente. Esto, en medio de la paranoia yanqui post 9/11, puede convertirse en una pesadilla para ambas partes.