Polvo y paja: Del oficio de los periodistas
Ayer, mientras sostenía una conversación telefónica con uno de mis amigos de México, el hombre me dijo, casi sin inmutarse: "en este país los medios viven de los presupuestos de los políticos". Yo no soy quien para desmentirlo; es más, el asunto es evidente y se ha asumido como un ethos nacional, una práctica que ha dejado, por la frecuencia con que sucede, de asombrar a nadie: la repetición normaliza cualquier situación, por terrible o grotesca que ésta sea. Es una realidad y ni modo.