El tono demócrata es más amable con los inmigrantes indocumentados. No les plantea el camino a la autodeportación, ni tampoco le cierra las puertas a los muchachos que actualmente están protegidos bajo la acción diferida, que aspiran a una solución definitiva para quedarse en el país con una eventual aprobación del Acta de los Sueños.
Son varias las conclusiones del más reciente sondeo sobre el voto hispano de la firma Latino Decisions, pero una de las más relevantes es la confirmación de que el tema migratorio es definitorio en su formación de opiniones y en sus decisiones electorales y que esto va más allá de si son nacidos en Estados Unidos o ciudadanos naturalizados.