Hay personas que impactan tu vida, y te empoderan como ser humano moviendo, tocando y transformando algo en ti, y con sólo escucharlas hablar momentáneamente, no vuelves a ser la misma. Esa fue mi experiencia con Sandra Cisneros, aquella tarde, un domingo de julio, cuando sentada en el público de un salón abarrotado de miles de mujeres emprendedoras, yo una más dentro de la multitud, tuve la oportunidad de escucharla hablar. No por una hora, o como parte de un extenso taller de capacitación para el mejoramiento personal, sino por unos cortos pero refrescantes cinco minutos.