¡Vayamos a la par de la tecnología moderna!... ¡¿Por qué no echar mano a lo que nos facilita la vida de 2012-2013?! O sea, pongamos al beisbol en manos de la televisión, internet y los demás recursos el siglo XXI. Así lo pregonan el comisionado Bud Selig, y el vice presidente de operaciones del beisbol, Joe Torre, quien nunca ha sido un personaje confiable en este ambiente.
Cuando yo tenía 10 años y medio se murió Rodolfo Guzmán Huerta (5 de febrero de 1984). Tenía la misma edad que mi abuelita, aunque el nacido en mero Tulancingo, un 23 de septiembre (de 1917) era más chico que la madre de mi padre. Fue ella quien me contó la leyenda del enmascarado de plata y hasta me dejaba ver las películas del Santo, cuando las pasaban en la televisión (religiosamente cada fin de semana). A medias recuerdo cuando Rodolfo Guzmán se levantó media tapa en el programa de Jacobo Zabludovsky.
Canek es una de las leyendas vivientes de la lucha libre mexicana. Originario de Frontera, Tabasco, inició a los 18 años en el arte de las llaves y las acrobacias, inspirado por el Santo. Antes de ser Canek, luchó como el Universitario en Villahermosa, la capital de su estado. El personaje fue creado en 1973 y se presentó ante los medios de comunicación. Pasaron dos años de arduos entrenamientos, dirigidos por Ham Lee, Sugi Sito y el Fantasma de la Quebrada, para que el poderoso enmascarado debutara en los grandes carteles.