Enhorabuena, como dirían los españoles, el Real Madrid invitó a Millonarios en 1952 a que hiciera parte del cuadrangular internacional para conmemorar sus bodas de oro. Así el denominado 'Ballet Azul' empañara la fiesta blanca con el triunfo categórico de 2-4 en el antiguo Chamartín, al presidente merengue Santiago Bernabéu le atrajo la velocidad y contundencia de un rubio delantero rival que celebraría en doble oportunidad.