En los últimos días, la actualización de estado de varios amigos en facebook y la voz fatal de otros tantos al teléfono cuando los llamé para saludarlos me hicieron recordar que la época de la influenza ya hizo su entrada triunfal. No importa si están en Nueva York, Miami o Los Angeles, todos estaban debutando con la primera gripe de la temporada y los desagradables síntomas que generalmente nos dejan una semana literalmente fuera de combate. Afortunadamente en el caso de mis amistades ninguno tuvo complicaciones. Sin embargo, cada año, 36 mil estadounidenses mueren a causa de esta enfermedad.