WASHINGTON, DC - El pasado viernes recibí dos correos electrónicos casi al mismo tiempo. Uno sobre las figuras que participarán de las diferentes galas que celebrarán la semana entrante la segunda toma de posesión del presidente Barack Obama, y otro sobre la detención por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de la madre y el hermano de la Soñadora y activista nacional, Erika Andiola, en Arizona. Pensé en la ironía y en las posibilidades.
Un derecho fundamental encontrado en la constitución de los Estados Unidos es el de enfrentar un proceso legal que sea justo y otorgue la oportunidad de defenderse antes de que el gobierno le quite su vida, libertad o propiedad y de obtener una revisión de las decisiones de las autoridades por parte de una corte superior. La cláusula que especifica y contiene ese derecho se encuentra en la Quinta Enmienda a la Constitución y es conocida como Due Process que se traduce literalmente, 'el debido proceso'. Esta cláusula garantiza que los procesos legales en nuestro país se conduzcan de una manera justa y sin arbitrariedades, restringiendo los poderes de las autoridades federales y sus acciones en los procesos iniciados en contra de personas en suelo Americano.