Sedena no ha cooperado con la investigación al negarse a proveer los dispositivos para las pruebas pertinentes, conducidas por la Academia Mexicana de Ciencias. El ministro José Ramón Cossío, vinculado al caso, ha enviado al nuevo titular de la dependencia, Salvador Cienfuegos, una petición para que las Fuerzas Armadas colaboren en la investigación.
En su editorial del 31 de diciembre, el diario El Universal señala que, a través de la Iniciativa Mérida, la Sección de Asuntos Antinarcóticos (NAS, por sus siglas en inglés) dará a la Secretaría de la Defensa Nacional -encargada del Ejército en México- una nueva dotación de detectores de explosivos, drogas y químicos, en sustitución de los cuestionables GT200. De ser cierta la afirmación, la salida de estos fraudulentos dispositivos parece cuestión de tiempo.