Tiene sentido que la gente ambientalmente culta que tiene gatos deseara arenas higiénicas hecha a base de productos naturales que no compremeterán potencialmente su salud ni la de sus amadas mascotas. Muchas arenas higiénicas en el mercado contienen cantidades significativas de polvo de sílice que ha sido ligado a problemas respiratorios en gatos e incluso en humanos. Igualmente, los perfumes químicos en muchas arenas higiénicas también pueden ser tóxicos a los felinos.