Nada es casual en esta vida y el mundo de las imágenes no es la excepción. Cada estrella tiene un trabajo previo de cuidado, dedicación y profesionalismo que acompañado con un buen management logra proyectarse como éxito. Dos ejemplos de ellos, son Chiquinquirá Delgado y Gaby Espino, dos bellos talentos que he tenido el gusto de fotografiar en varias oportunidades y con las que me une una historia de casualidades no casuales.