10 consejos para analizar y aprender de nuestros errores y fracasos
Cuando practicamos yudo, que es un deporte defensivo, lo primero que nos enseñan es a caer, relajando el cuerpo y entregarnos con toda confianza a la fuerza de gravedad, y sentir la atracción terrestre como una tierna caricia, entonces el suelo se hará amable y nos recibirá con suavidad. La teoría es que cuando se aprende a caer, automáticamente se aprende a levantarse, dejarse caer significa tomar la fuerza necesaria para volver a la lucha.