Se acercan las elecciones en los Estados Unidos y tal parece que, como sucedió en las elecciones en México, el tema de la política de drogas y el narcotráfico no será un tema prioritario. Por muchos años ya, la relación bilateral entre México y Estados Unidos se ha basado en temas de seguridad fronteriza, incluyendo en ciertos momentos algunos temas de migración y comercio. Si bien con la llegada de Obama al poder en 2008 el debate viró un poco - al menos en el discurso - al reconocer la corresponsabilidad de ambas naciones para combatir al narcotráfico, en estos cuatro años los resultados tangibles han sido escasos.
Al presidente Calderón le quedan los días contados en los Pinos. Sin embargo, antes de irse envió a los Senadores una propuesta en materia de transparencia de las finanzas públicas (La Ley General de Contabilidad Gubernamental, LGCG). La ley ya existía, pero Calderón envío algunos cambios. Aunque suene aburrido, en mi opinión la propuesta nos debería interesar a todos los mexicanos. ¿Por qué?
Si los mexicanos creímos que la administración de Vicente Fox fue torpe y desastrosa fue porque no imaginábamos que la de Calderón sería aún peor. Con cada vez menos tiempo para que culmine, el gobierno de Calderón pasará a la historia por su particularidad de haber puesto de cabeza el país y llevarlo a niveles inconmensurables de muerte y violencia en una falsa guerra contra el crimen organizado.
Notimex "Estamos muy contentos con la (medalla de) plata pero no nos conformamos, vamos a pelear por el oro también", expresó el técnico Luis Fe...