Cuando practicamos yudo, que es un deporte defensivo, lo primero que nos enseñan es a caer, relajando el cuerpo y entregarnos con toda confianza a la fuerza de gravedad, y sentir la atracción terrestre como una tierna caricia, entonces el suelo se hará amable y nos recibirá con suavidad. La teoría es que cuando se aprende a caer, automáticamente se aprende a levantarse, dejarse caer significa tomar la fuerza necesaria para volver a la lucha.
En algunos momentos nos preguntamos: ¿qué podemos hacer para ser exitosos, para triunfar en la vida? Muchos suponen que el triunfo se encuentra en los logros materiales y buscan entonces la manera de conseguir un buen trabajo, un esposo guapo o una esposa bella, y demás bienes que les puedan facilitar las cosas en este mundo.
Recuerdo que cuando estaba en la Universidad me tocó tomar varios cursos de inglés. Reconozco que aunque me encanta, no soy muy buena con él, sobre todo pronunciándolo. Dos de los cursos para poder graduarse requerían de tener que pararse al frente de toda la clase y hacer varias presentaciones sobre diversos temas sociales. Grande era mi preocupación y los nervios ni se digan. Había noche que tenía pesadillas con la clase.
¿Qué es el éxito?. Cada individuo tiene su propia definición de éxito. Para algunos es hacer mucho dinero, para otros es lograr realizarse profesionalmente, para otros es romper un record, ganar un campeonato, una medalla olímpica, que un estadio entero cante la canción que tú escribiste, disfrutar del reconocimiento de los que te rodean, de prestigio internacional. Existen tantas definiciones de éxito como personas en el mundo, y la clave está precisamente en saber cuál es tu definición de éxito, pero sobre todo cuál es tu pasión.
A lo que sea que te dediques siempre agradece lo que estás haciendo, debes saber que para algo esa labor llegó a tu vida y que si la disfrutas y das lo mejor de ti, esa energía te impulsará a seguir avanzando a tus sueños, a lo que deseas, asumiendo que de pronto lo que haces es tan solo un escalón. Y en caso de que ya vives el sueño de tu vida, es importante recordar que no porque hayas alcanzado la cima te puedes dormir en los laureles, porque siempre hay quienes están invirtiendo mayor energía y entusiasmo a eso que quizás tú crees que dominas. Nunca debes parar, nunca te conformes, hasta que lo bueno sea mejor y lo mejor excelente. Sé fuerte, sonríe, demuéstrate que tú puedes ser feliz, hagan lo que hagan, digan lo que digan los demás.
En cada nueva etapa de la vida de nuestros hijos, los padres nos preocupamos por su bienestar. Desde que son pequeños es importante involucrarnos en su educación, pero cuando están en la preparatoria, es el momento de poner mucha más atención a sus estudios, porque está comprobado que tener una carrera universitaria les hará el camino más fácil en su vida adulta, sin importar a qué se dediquen o cuál sea su aspiración.
Actualmente trabajo con muchos clientes que están pensando en montar sus propios negocios. Hay muchísimos libros sobre negocios y todo lo que se debe hacer cuando estás pensando en montar tu empresa. El plan de negocio, la estrategia de marketing, los costos, impuestos, seguros, etc. Pero muy pocos hablan sobre la etapa previa, de concepción de la idea de negocio y la planificación.
Definitivamente los atletas olímpicos inspiran y es buen momento entonces para recordar que, como la vida es un deporte, debemos entrenar para que sea cual sea la meta que perseguimos -profesional, sentimental, económica, estudios, de vida, bajar de peso, espiritual, bienes materiales y demás- ese esfuerzo nos impulse a lo que deseamos.