Primero una anécdota. Cuando vine a vivir a España, desde Estados Unidos, y creé Jazztel en 1998, se me ocurrió ofrecerles a los empleados un seguro médico, algo muy norteamericano. Les pregunté si preferían que Jazztel les pagara un seguro médico privado, o les diera el dinero, que no era mucho, algo como €60 por mes.
La dinámica es casi siempre la misma. Secundarios, universitarios, desempleados, obreros, ancianos y minorías étnicas se reúnen desde distintos sectores de la ciudad. Pueden ser entre doscientos mil y trescientos mil. Llevan pancartas, gritan consignas contra el modelo económico, contra el presidente de turno, contra el imperialismo yanqui y contra el FMI.
Vivimos en una etapa de la Historia de la humanidad tan fecunda y dinámica en la aplicación de los vertiginosos avances de la Ciencia, es decir en la técnica y más concretamente en las Tecnologías de la Comunicación y de la Información (TCI) que han fulminado con extraña celeridad las nociones de espacio y tiempo.