Una reflexión e introspección profunda sobre las elecciones del 2012 debe ser algo fundamental para los líderes del partido Republicano en estos momentos en que perdieron la elección presidencial. Sin que haya un análisis y aceptación de que algo anda mal, y que por ese motivo en vez de atraer a la gente, las ahuyenta, los Republicanos no se van a poder levantar ni ganar ninguna elección presidencial en el futuro.
Los latinos votaron. Obama fue reelegido, y los demócratas mantuvieron su control del Senado, mientras hicieron avances frente a la mayoría republicana en la Cámara de Representantes. Obama obtuvo el 75% del voto latino--y no sólo por la inmigración, sino también por una variedad de temas a los que los republicanos hacían oídos sordos. Sin embargo, tanto Demócratas como Republicanos tienen que afrontar el hecho de que el voto Latino es ahora crucial para definir una elección nacional, como lo demuestra el análisis de Gary Segura y Matt Barreto de Latino Decisions. Tal como lo dije en mi entrada anterior, los políticos son más propensos a atender las demandas de aquellos grupos que votan e impactan el resultado de una elección. Este es el caso del pasado martes y es una oportunidad que no debería ser desaprovechada.
El miércoles pasado amaneció como siempre. En Nueva York, agua y nieve; en Los Ángeles, un cielo despejado, un clima envidiable. Los negocios funcionando normalmente, las calles con su misma limpieza o suciedad, dependiendo de quién las frecuenta. Nadie podría percatarse de que la noche anterior la población se había expresado con su voto, en las elecciones más importantes en la historia reciente, no sólo de los Estados Unidos.
Tras el abrumador apoyo del voto latino al presidente Barack Obama y la inequívoca confirmación del papel que jugó el tema migratorio en esos resultados, ha sido entretenido ver la reacción, no sólo de los vapuleados republicanos, sino de los medios de comunicación en inglés que por años han venido ignorando a este sector -y al tema migratorio-. Tomó una sola noche para que se dieran cuenta de que en el país hay latinos, de que sus asuntos cuentan y de que gradualmente sus números han cambiado el panorama demográfico del país y por ende, el panorama político.
Los votos ya han sido contados (excepto en Florida, como ya se está siendo costumbre). El resultado es claro: Los demócratas retuvieron la Casa Blanca y la mayoría en el senado gracias a un fenómeno demográfico. Karl Rove y otros conservadores quieren atribuirlo a un fenómeno pero en su caso es atmosférico, la súper tormenta Sandy. Sin duda eso explica aún más su pérdida. A pesar de las discrepancias, lo cierto es que Barack Obama y Harry Reid deben sus posiciones a que los hispanos pasaron del registro a la votación. Veamos cómo se dio.
En los últimos años, el 'Voto Latino' se ha visto en crecimiento acelerado, gracias a los más de 50 mil ciudadanos Latinos que cumplen los 18 años cada mes. En el año 2004, acerca de 6.7 millones de latinos votaron en las elecciones Presidenciales. En el 2008, aproximadamente 9 millones ejercieron el derecho a votar. Sin duda, es evidente el incremento de votantes y la influencia que el voto latino ha estado causando en el país.
La reelección de Obama confirma el cambio que el electorado estadounidense tomó hace cuatro años al escoger una nueva visión para el país. El rechazo a Rommey no tiene nada que ver con su personalidad, sino con la defensa de políticas retrogradas que buscan detener la evolución histórica. Obama y su equipo organizaron una campaña que, sin abusar de la paciencia del público, subrayó el compromiso con una nueva era y una nueva manera de entenderla de acuerdo a los principios de un partido demócrata más dinámico y más integrado.
Los votantes latinos de Estados Unidos no sólo prefirieron a Barack Obama sobre el candidato republicano Mitt Romney por cifras abrumadoras sino que al hacerlo enviaron claros mensajes al Partido Republicano sobre su mal manejo del tema migratorio incluso en estados como Florida donde el voto cubano y cubanoamericano se habría dividido casi a partes iguales entre ambos candidatos, y el sufragio hispano no cubano habría dado un amplio apoyo al ocupante de la Casa Blanca, de acuerdo a sondeos a boca de urna citados por medios informativos.
La relección de Presidente Obama nunca fue muy dudada, con una excepción breve después de su primer debate cuando cayó y no sabíamos cuando iba a tocar el fondo. Pero al final de la campaña, Sam Wang del Consorcio de Elección Princeton le estaba dando a Obama más de un 99 por ciento de probabilidad de ganar. Nate Silver del New York Times, más cauteloso, ayer puso el chance en 90-10 en favor de Obama.
Tammy Baldwin Primera Persona Abiertamente Gay en Ser Elegida al Senado Estadounidense. GLAAD respondió a las victorias históricas para estadounidenses LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero). El presidente Barack Obama ganó la reelección después de convertirse en el primer presidente que apoya el matrimonio igualitario. Los votantes en Maine y Maryland afirmaron el matrimonio para parejas gays y lesbianas, marcando la primera vez que los votantes de cualquier estado voten a favor del matrimonio igualitario. Tammy Baldwin de Wisconsin también se convirtió en la primera persona abiertamente gay en ser elegida al senado de Estados Unidos.
Ahora que ha perdido Mitt Romney las elecciones en Estados Unidos, empezará un juicio de residencia al interior del Partido Republicano. Los líderes del Tea Party, el ala radical derechista de los EEUU, dirá que Romney, a quien detestan, no ganó porque nunca consolidó sus credenciales como republicano de derechas. Y empezarán a alinear sus baterías para detener cualquier iniciativa de Obama en el Congreso y para preparar sus alfiles para la campaña en cuatro años. Pero ese análisis será equivocado.
Sin lugar a dudas el tema de la inmigración o más bien el manejo que dieron los candidatos al tema de la inmigración fue determinante en que los electores hispanos del país se volcaran a favor del presidente Barack Obama garantizando su reelección. Igualmente, las posturas migratorias extremistas del abanderado republicano, Mitt Romney, fueron determinantes en el rechazo de los electores hispanos a su candidatura.
Las casillas acaban de cerrar en la Costa Oeste y la información que dosifica a cuenta gotas CNN en las televisiones que tienen prendidas en este bar de Harvard sugieren que el presidente Obama logrará su cometido y dirigirá el país durante un segundo periodo. Uno a uno los estados del oeste, donde seguramente todavía tienen temperaturas compatibles con el agua líquida en vez de estos frios infames de la Nueva Inglaterra, han sido anunciados a favor de Barack Obama y la reacción de los clientes del bar, la mayoría de los cuales deben ser estudiantes de Harvard, celebran como si fuera el gol que define el mundial de fútbol.
Llegaron las elecciones a Estados Unidos. La gente acude ordenadamente a votar en martes. Algunos lo hacen a la hora del almuerzo, otros al salir del trabajo. Muchos prefieren enviar su voto por correo. (Imagine usted si esta última modalidad existiera en nuestros países; ¿habría un secuestro masivo de carteros con todo y sus bicicletas?)
A lo largo de la jornada electoral, distintos medios han denunciado diversas irregularidades a lo ancho del país. La más reciente al momento de escribir este texto fue el despido de un trabajador electoral en el estado de Oregon que depositó boletas para candidatos republicanos. En México a eso se le llama embarazar las urnas.