La infancia: Víctima de la indiferencia de los mayores
Siempre he sido observadora, me gusta mirar con detalle lo que las personas hacen, la forma en que interactúan y reaccionan y a ello atribuyo que tengo algo desarrollado mi sentido común o la capacidad de percibir las emociones y estímulos externos. Es mediante la observación que atestiguo acontecimientos que algunas veces para los demás son inadvertidos y que deseo trasmitir aquí con dos propósitos: invitar a la reflexión o a la participación de razonamientos en este espacio, pues promover la reflexión en acontecimientos específicos de la sociedad, debe contribuir a sensibilizarnos en la importancia de interesarnos un poco en los demás. Es el objeto de los casos que presento a continuación.