En Estados Unidos me encontré en una sociedad en donde todos pueden acceder a todo, en donde no importa el título universitario, la edad, la belleza física, la religión, donde cualquier buena idea puede transformarlo en millonario en tiempo record, por ejemplo, Billy Gates y Mark Zuckerberg son una prueba de ello.
En un mundo globalizado, es natural y deseable que fluyan libremente todos los recursos: capital, mercancías, tecnología y gente. Las mentes genuinamente liberales no cuestionan este principio, no obstante, en Estados Unidos abundan voces que buscan culpar de la crisis económica actual a los inmigrantes, especialmente los hispanos.