Hace unos meses viajé a Tamaulipas para hacer entrevistas. Llegué a casa de Laida, y la sorpresa fue mayúscula, ella había reunido a un grupo de nueve señoras para que me contasen cómo viven el miedo en México; varias de ellas han perdido hijos e hijas en los últimos años. Ya mis colegas locales me habían advertido que sería muy complicado entrevistar a la gente en Tamaulipas, en particular porque se conoce mi trabajo periodístico por evidenciar a redes de tratantes y delincuencia organizada.
En Estados Unidos el para qué tiene que ver, en esencia, con la libertad individual. Aunque usamos las mismas palabras, los latinoamericanos no entendemos hasta dónde este espíritu es la raíz de la unión en los EE.UU. En nuestros países el para qué se traduce más bien en un por qué: la gente se arma porque nuestros Estados han sido incompetentes en garantizar el principal derecho de los ciudadanos, como lo es el derecho a la vida y la seguridad personal y de sus familias.