¡Aleluya! Raúl Castro decidió abrir las puertas de Cuba, la Bella, para que los cubanos salgan a conocer el mundo que por más de medio siglo han visto solo por televisión o en películas no muy recientes. No más permisos de salida, no más cartas de invitación y ahora pueden quedarse en el extranjero no solo por 11 meses sino hasta por dos años sin perder sus derechos de ciudadanía.
El oficio de periodista y la experiencia me enseñaron a leer entre líneas, es decir, aquello que no dijeron los candidatos, pero que el inconsciente de cada uno lo demostró, y el trasfondo de las respuestas tenía un lugar común, o mejor dicho un hilo conductor: Las palabras de Romney decían, vótenme a mi que soy el mejor, y las palabras de Obama decían vótenme a mi que soy el menos malo...
Por fin se tocó el tema migratorio en los debates presidenciales. Y de qué manera. Porque quedó claro quién, aún después de haber incumplido, todavía contempla como parte de su plan de gobierno una reforma migratoria integral, y quién piensa cerrarle el camino a los indocumentados que ya están radicados en el país.
Cuando por fin el tema migratorio hizo su aparición en un debate presidencial, el contendiente republicano, Mitt Romney, le hizo honor a su título de cínico en jefe al mantener su postura de criticar al presidente Barack Obama porque no se concretara una reforma migratoria integral que ni Romney ni los republicanos apoyan, por decir que no planifica rodear a 12 millones de indocumentados para deportarlos, aunque su asesor migratorio, Kris Kobach, arquitecto de la SB 1070 de Arizona, sea el autor del concepto de hacerle la vida tan imposible a los inmigrantes que opten por autodeportarse, como apoya Romney, y más aún, por una vez más mencionar que su padre nació en México como hace cada vez que le conviene.
Mientras las dos principales cadenas hispanas de nuestro país preferían el rating al compromiso de mostrarnos una de las contiendas políticas más importantes de la historia electoral estadounidense, yo, como muchos otros a lo largo y ancho del mundo, vimos resucitar en vivo y en directo.. . y hasta con pop corn, al que fuera derrotado en el primer debate presidencial: Barack Obama.