A partir de la muerte de Hugo Chávez me he hecho las siguientes preguntas: ¿Por qué tantas personas lo siguieron? ¿Por qué existen las FARC y el ELN en Colombia? ¿Por qué Fidel Castro y la Revolución Cubana? ¿Por qué Perón? ¿Por qué Correa y Morales? ¿Por qué tiene tantos adeptos el Socialismo del Siglo XXI? ¿Por qué tantos golpes militares y guerras civiles y dictadores en América Latina?
Miguel Diaz Canel desempeñara ahora el gris rol que tenia Raúl Castro aceptando ciegamente lo que Fidel dijera le gustara o no; y lo que le permitió ser segundo, heredero y sucesor. Cuba sigue hoy a expensas de la voluntad de un hombre. Hoy es Raúl Castro que en mi opinión quiere hacer pero esta refrenado mientras esté vivo Fidel Castro.
La pregunta era ¿Qué no Yoani Sánchez, como defensora de la libertad de prensa que dice ser, debería estarse reuniendo con los familiares y colegas de periodistas asesinados en México, en vez de con los empresarios que violan los derechos humanos y laborales de quienes trabajan en medios de comunicación, como Jaime Mantilla o Armando Prida?
La dirigencia bolivariana de Venezuela ha tenido dos años para planificar el futuro después del fallecimiento su líder histórico. No es difícil imaginar el intenso trabajo de coordinación y apoyo entre venezolanos y cubanos de cara a lo que se ha convertido en una realidad y que, sin dudas, tendrá repercusiones en el desarrollo de los actuales movimientos revolucionarios latinoamericanos, aunque no en la dirección que los enemigos de los mismos creen.
En días recientes dos presidentes han anunciado formalmente su decisión de no permanecer en el primer puesto de sus países después de ese año: Rafael Correa en Ecuador y Raúl Castro en Cuba, nación esta que, incluso, reformará su Constitución para establecer un máximo de dos períodos de cinco años para las posiciones políticas más altas.