La pregunta en sí es ya obsoleta, y lo correcto que debí preguntar es: ¿Quiénes son los atletas ya listos para ser superestrellas? Pues el fenómeno sucedió. Basta ver el circo que las semana pasada montaron los medios alrededor de Lance Armstrong y Manti Te'o, el mejor ciclista que había dado la historia hasta el año pasado y un prometedor linebacker de la universidad de Notre Dame respectivamente.