En vísperas de la Convención Nacional del Partido Demócrata, que tiene lugar en Charlotte, Carolina del Norte, los republicanos comenzaron a preguntarle al país si estamos mejor que cuatro años atrás. Y la respuesta, de manera inequívoca, es sí. Tenemos dificultades, algunas serias, pero estamos mejor que cuando el presidente George W. Bush le entregó el poder a Barack Obama.