Cuando la marca Scion debutó en 2002, su misión era la de atraer a compradores jóvenes con carros elegantes, y dotadas de precio accesibles, abundantes opciones de personalización y la promesa de confiabilidad respaldada por la reputación de Toyota, su empresa matriz. Scion creció a partir del Proyecto Génesis, un esfuerzo fallido de atraer a compradores más jóvenes a Toyota en los Estados Unidos. Hoy en día la marca utiliza campañas más pequeñas y regionales para alcanzar a un sector demográfico más pequeño.