La creciente urbanización, expansión económica y cambios demográficos están generando profundas transformaciones en las diferentes ciudades del mundo, con el consiguiente impacto en el transporte. Grandes masas de población acceden a centros urbanos de todo el mundo, en auto, tren, colectivo. De Nueva York a Tokio, pasando por Ciudad de México, Johannesburgo, París, San Pablo y Buenos Aires, los gobiernos enfrentan desafíos crecientes.
Mientras todos los países latinoamericanos en su conjunto no tomen con la debida seriedad los peligros que constituye el agregado de todos estos indicadores, tememos que no únicamente continuaremos conmemorado aniversario tras aniversario de un ataque en Buenos Aires que permanecerá impune, sino que lamentablemente podríamos estar ante escenarios similares con consecuencias devastadoras