Yo estaba muy emocionado de enfrentar a Manny Pacquiao. En su última pelea él había subido a peso pluma y totalmente destruyó a Marco Antonio Barrera de manera impresionante. Después de haber visto esa pelea, mi entrenador Nacho Beristain y yo entramamos más duro que nunca en el campamento para prepararme a defender mis títulos contra Pacquiao.