Cuando sentimos el deseo de entrar en contacto con los ángeles o sentir un mayor acercamiento con ellos, la primera pregunta que viene a nuestra mente es: ¿cuál es su nombre?
Esta pregunta la he escuchado cientos de veces. Incluso, en mis inicios como canal de los mensajes angelicales me hice esa a pregunta a mi misma constantemente, en especial por el hecho que fue algo que llegó a mi sin buscarlo o pedirlo.