El primer juramento de Barack Obama como presidente en enero del 2009 fue sin dudas histórico. Representó la coronación de unas elecciones sin precedentes y desde entonces se ha estado pasando la página de sospecha y acrimonia en las relaciones sociales en el país, curando heridas del pasado y mirando con optimismo hacia el futuro. La segunda inauguración, elecciones mediante, además de reafirmar lo anterior, abre nuevos espacios y envía el mensaje al mundo de que el cambio en Estados Unidos es irreversible.
La persona del año 2012 se llama Barack Obama según la revista Time. La portada que está en circulación con un flamante marco color plata ha sido publicada con una fotografía sobria, muy seria, de un presidente mucho más canoso que hace cuatro años, con un perfil que refleja lo que ha proyectado durante su mandato: una frialdad para gobernar y una calidez para llegarle a su gente.