Un estudio impulsado por ambos bloques legislativos, encontró pruebas "irrefutables" de torturas cometidas bajo responsabilidad de los más altos funcionarios de Estados Unidos, por lo que el gobierno de este país debería efectuar una investigación exhaustiva de abusos contra personas detenidas en casos ocurridos con posterioridad al 11 de septiembre de 2001 y ofrecer una reparación a las víctimas.
La capacidad de reacción ante la tragedia que tienen los habitantes de esta nación es impresionante. Desde los paramédicos, bomberos y policías que corren sin dudar hacia el fuego, hasta los civiles que estaban, o pasaban, por azar, por el lugar de los hechos, todos se mancomunan en el fin de salvar vidas, en la causa de ayudar a los heridos.