En ese momento, Arizona dejó de ser conocida nada más por ser la tierra del Gran Cañón y los rojizos escenarios donde John Wayne filmó muchas de sus películas. Acababa de nacer el racista, xenófobo y odiado Arizona.
Con 50 millones de latinos en el país, y cuando tres de cada cuatro latinos son ciudadanos estadounidenses, "todos son sospechosos", declaró Murguía. "Este es un momento definitorio en la historia de los derechos civiles de los latinos", agregó.