No sé a ustedes, pero a mí, ese 11 de septiembre del 2001 no se me olvida. Digamos que fue el día en que me cambió la vida. Quizá suene exagerado para muchos, pero nunca he sido la misma desde esa fecha. Mi perspectiva cambió completamente. Entendí que no vivía en el país más seguro del mundo y que las grandes instituciones que creí impenetrables eran totalmente vulnerables.
Era apenas el primer día de trabajo de Greta Mayans y nunca se imaginó que, por circunstancias históricamente inusuales, también sería el último...