Stephen P. Williams

Recibir actualizaciones de Stephen P. Williams
 

De un empujón amazónico al Premio Nobel de la Paz

Publicado: 22/05/2012 07:20

Lenin Moreno, vicepresidente del Ecuador, nunca se propuso ganar el Premio Nobel de la Paz. Pero a veces los candidatos más meritorios encuentran el trabajo de sus vidas, literalmente, a punta de pistola.

Moreno creció en Nuevo Rocafuerte, un remanso del Amazonas cerca de la frontera con Perú. A pesar de su educación aislada, Moreno se transformó en un abogado élite en este país de más de 14 millones de personas horcajadas en la línea ecuatorial en la costa Pacífica de América del Sur. La vida era buena, pero luego no lo fue.

Una tarde, dos jóvenes decidieron robar su coche en el estacionamiento de un supermercado en Quito, la capital del país. Moreno entregó las llaves y su billetera, pero aún así le dispararon en la espalda, dejándolo paralítico de por vida. En un momento iba a comprar pan para su familia, y al siguiente estaba en un camino que lo convertiría en un activista accidental, responsable de traer una fuerte medida de paz a decenas de miles de personas discapacitadas en el Ecuador.

Ecuador es un lugar increíblemente rico en recursos naturales - tanto del tipo extraíble, como los menos tangibles, la belleza natural, la inteligencia humana y el pensamiento creativo. El país nació a partir de la conquista, con los grupos indígenas y los descendientes de esclavos africanos mantenidos sumisos por una clase dominante, descendiente de los españoles. La idea de que algunas personas no valían tanto como los demás se construyó en la cultura, y persiste hoy en día. Lamentablemente, la carga es aún mayor para las personas con discapacidad física y mental, que hasta hace poco se veían a menudo mendigando en las calles, las tiras de viejos tubos atados a sus manos y las rodillas para proteger su piel a medida que se arrastraban.

Como la mayoría de los ecuatorianos, Moreno no había pensado mucho acerca de estas personas. Eran imágenes de fondo, sólo más de la pobreza de la clase enorme que sigue afectando a Ecuador. Pero la bala en la espalda cambió todo eso. La lesión llevó a Moreno a una grieta oscura de neuralgia y depresión. Postrado en cama y con dolor extremo, se hundió tan bajo como un hombre puede ir. Las medicinas no estaban funcionado y los médicos estaban desconcertados.

Pero entonces, Moreno descubrió el valor de la risa como un agente curativo. Al principio los médicos pensaron que era ridículo. Sin embargo, su esposa y tres hijas creyeron en él. Y juntos se rieron fuera de su pesadilla, y lo inspiraron a escribir varios libros sobre el poder de la risa para curar. Después de cuatro años fue capaz de utilizar una silla de ruedas para moverse. Se dio cuenta de que la mejor manera de curar su propio dolor crónico fue con el amor, el humor, la amistad, el respeto a sí mismo y a los demás, el optimismo, la fe y la esperanza. Estos principios se convirtieron en la base de sus charlas de motivación. Esto sería suficiente para la mayoría de la gente, pero no para Moreno.

Capaz de moverse ahora, regreso a su trabajo legal, y a la política, y en el 2007 fue elegido vicepresidente de Ecuador, sirviendo bajo Rafael Correa. Esta fue la primera vez que muchos ecuatorianos habían visto a un hombre discapacitado, en silla de ruedas no menos, en una posición de poder. Moreno sabía lo afortunado que era de ser educado, rico y poderoso, viviendo con su familia en una casa llena de cuadros, muchos de ellos creados por su hija mayor, Irina. Y aún así sabía lo difícil que era estar en desventaja. Así que uso el poder de la primera para ayudar a esta última.

En ese primer año, Moreno se quedó asombrado al enterarse de que Ecuador gastaba un poco más de 100,000 dólares al año ayudando a sus ciudadanos con discapacidad. Él hizo un viaje de investigación a través todo el país y descubrió personas con discapacidad viviendo en gallineros, cuevas y refugios infestados por ratas. Y no sólo uno, sino muchos.

Poco después de asumir el cargo, Moreno aumento la cantidad que se gasta anualmente en ayuda para las personas con discapacidad en el Ecuador en un 5,000 por ciento. También fundó la Misión Solidaria Manuela Espejo para las Personas con Discapacidad, que ofrece rehabilitación, asistencia técnica, y apoyo psicológico a miles de ecuatorianos con discapacidad. Entre 2009 y 2010 la Misión Solidaria visito más de un millón de hogares en todo el país y se entrevistó con cerca de 300,000 personas con discapacidad para saber cuáles eran las necesidades más apremiantes. Muchas de esas personas recibieron chequeos médicos gratuitos. Y ahora la Misión se extiende a Paraguay, Perú, Guatemala, Chile, El Salvador y Colombia.

En estos días, el vestíbulo barroco del palacio de la vicepresidencia, se encuentra a menudo lleno de niños ciegos cogidos de la mano de sus madres, los adultos con discapacidades de desarrollo agrupados en grupos y personas en sillas de ruedas y con muletas que creen que el vicepresidente es alguien que entiende sus necesidades.

Moreno no le da importancia a su excepcionalidad. Una vez le dijo a un reportero del Miami Herald: "Todos estamos discapacitados en algún momento de nuestra vida-ya sea como niños o como adultos mayores. Así que estoy seguro que no soy el único. "

Ahora esperemos que el Comité del Nobel lo celebre. Sería bueno ver a Moreno en Oslo este año.

Para dar su voto a Lenin Moreno, y apoyar los derechos de las personas con discapacidad, siga @ ANobelCause en Twitter.

***

Stephen P. Williams ha trabajado y viajado extensamente en América Latina. Ha escrito una docena de libros, y sus artículos han aparecido en The New York Times, Newsweek, Smithsonian, GQ, Revista Hombre, Martha Stewart Living y muchas otras publicaciones. Stephen vive en Nueva York. Para obtener más información, visite stephenpwilliams.com.

 

SIGUE Stephen P. Williams en Twitter: www.twitter.com/@stephenwilliam

SIGUE VOCES