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Raul Caballero

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MUROS Y PUENTES / Confianza por la reforma migratoria

Publicado: 18/02/2013 14:24

En pleno debate en el Senado estadounidense sobre la reforma migratoria, teniendo como base una propuesta de ocho senadores y una de la Casa Blanca, ya se cuenta incluso con el consenso de los actores que hasta hoy habían estado --recalcitrantes-- en contra, refiero al ala más conservadora del Partido Republicano y al movimiento Tea Party.

De la postura de los primeros dio buena cuenta el senador cubanoamericano por Florida, Marco Rubio, al responder el mensaje a la nación emitido por Barack Obama el pasado martes 12, reconociendo que un sistema de inmigración fortalecido ayudaría al crecimiento económico.

Por su parte los del Tea Party también emitieron una respuesta al Presidente Obama (aunque ésta no tuvo difusión nacional ni menciones en los grandes medios) en voz del senador por Kentucky Rand Paul, quienes ventilaron que también, ya sin reticencias, observan la necesidad de una reforma migratoria.

Paul dijo que el Tea Party "abraza el trabajo duro y el ingenio, y por lo tanto debemos ser el partido que abraza a los inmigrantes que quieren venir a Estados Unidos en pos de un mejor futuro".

En tanto que Rubio concedió, no sin hacer hincapié en la cantaleta de reforzar la frontera con México: "Necesitamos una solución responsable y permanente para el problema de los que están aquí ilegalmente. Pero primero tenemos que cumplir con las promesas del pasado, asegurar nuestras fronteras y aplicar nuestras leyes".

En el debate los republicanos que acordaron impulsar la reforma migratoria, además de exigir mayor control fronterizo, no dejan de hacer énfasis en ponerle requistos que hacen las veces de candados a la iniciativa que aprobarían; de tal manera que al registrarse los aspirantes a la legalización quede su solicitud a merced de la determinación de autoridades, quienes considerarían si cumplen o no con los requisitos... todo lo cual, de resultar con dichos candados, y ante cualquier duda de que las solicitudes de legalización puedan ser rechazadas, no pocos indocumentados optarían por permanecer en las sombras temiendo que al no ser aprobados y luego de haber aportado sus datos en el registro, serían detenidos y deportados.

Sin embargo cabe confiar en que la tarea de los demócratas y más específicamente el visto bueno final de Obama al proyecto de ley resultante, garanticen una vía a la ciudadanía sin restricciones.
Por eso en el acuerdo buscado, ahora sí --como decimos-- por todos los actores políticos, debe quedar muy claro el tipo de reforma que se apruebe... la que esperamos es una que contemple sin cortapisas la nacionalización de los hoy indocumentados que ya viven en este país, una reforma integral.

Al final de cuentas, en suma, luego de tanto empecinamiento de parte de los antiinmigrantes, de Arizona a Washington y de costa a costa, después de tantas iniciativas en contra de los indocumentados, luego de tantos desplantes e intenciones de castigo, de expulsión, de rechazo y xenofobia, tanto en las campañas políticas como en cabildos municipales y salas de legisladores estatales, después de todo eso, digo, hoy resulta que los trabajadores indocumentados no eran tan perjudiciales, ahora más bien al contrario ya representan (ellos y sus familias y amigos y simpatizantes) futuros votos electorales; además por supuesto de restablecer el sistema nacional de inmigración, y de la consecuente recaudación ordenada de impuestos, y de los beneficios implícitos para la economía del país, etc., etc.

Sí, vale la pena repetirlo para que no se olvide el valor de nuestro voto, las cosas cambiaron tras la reelección de Obama en la que millones de votos hispanos tuvieron qué ver luego de que la otra alternativa para la Casa Blanca, el republicano Mitt Romney, se había vanagloriado como un auténtico antiinmigrante.

Esos votos a partir de ese momento, es decir en el futuro inmediato y mediato, marcan la diferencia a la hora de contar. Los arrepentidos republicanos apechugan, no se pueden permitir el ahondamiento de su propio deterioro, no pueden menos que intentar congraciarse con la comunidad hispana y qué mejor que dejar atrás los vituperios y aceptar la reforma migratoria.

Pero no nos distraigamos, en este momento el debate por la reforma migratoria apenas comienza, vienen agrias discusiones toda vez que los republicanos siguen divididos nos ha señalado la vocera de America's Voice (una organización en Washington consagrada a empujar la reforma migratoria) luego de la audiencia ante el Comité Judicial del Senado el pasado miércoles 13 donde por cierto el periodista José Antonio Vargas, inmigrante indocumentado que ganó el Pulitzer, pidió un trato justo y humano "para las personas en situación migratoria irregular en este país".

En dicha audiencia quedó de manifiesto que los demócratas se han unido en un frente común y entre los republicanos avanzan y retroceden los negociadores pro reforma y los antiinmigrantes... America's Voice ubica en este grupo a Jeff Sessions (de Alabama), Chuck Grassley (de Iowa) y al texano John Cornyn.

Sin embargo la percepción es que "hay suficientes votos en el comité para llevar un proyecto al pleno senatorial con impulso bipartidista". Los ocho senadores que presentaron un plan dos semanas atrás ("el grupo de los ocho") presentaría un proyecto de ley tan pronto como marzo en tanto que los antiinmigrantes se irán frustrando cada vez más.

Raúl Caballero, escritor y periodista regiomontano, es director editorial de La Estrella en Casa y La Estrella Digital en Dallas/Fort Worth, Texas. E-Mail: rcaballero@diariolaestrella.com y en Twiter: @raulcaballero52

 

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