La aprobación en Phoenix de la ley municipal que prohíbe la discriminación de personas transgénero en la renta de viviendas, en el ingreso a lugares, etc., ha desatado protestas y comentarios adversos porque dicho reglamento también les permitirá a esas personas el ingreso a los baños públicos de hombres y mujeres considerados "normales".
Estados Unidos está cambiando y eso lo han podido constatar muchos escépticos, conservadores y seguidores del orden establecido en esta gran nación, mayormente de origen europeo y anglosajón. Hoy las caras que componen el país son variadas y las voces, incluidas las de los antiguos discriminados sean afroamericanos, latinos, asiáticos e incluso gays y mujeres cobran una dimensión inusitada en el panorama político y cultural de esta nación.
Con este título los directores Carmen Oquendo-Villar y José Correa-Vigier han dado vida a la historia de José Quiñones, gay/trans y curandero puertorriqueño dedicado a embellecer los cuerpos de sus amistades y vecinos. La cámara penetra en la intimidad de un mundo regido por el deseo de conquistar a los otros, no sólo en términos amorosos - Kelly y Maybelline-, sino afectivos - el propio Quiñones, quien busca reconciliarse con sus familiares.
Un joven es secuestrado, robado, golpeado hasta la muerte, y su cuerpo luego es quemado. Para empeorar una situación ya horrible, Antulio "Kobbo" Santarrosa mediante su personaje La Comay (una muñeca de tamaño natural) re-victimiza al publicista José Enrique Gómez Saladín al insinuar que él pudo haber sido responsable de su propia muerte por haber estado, supuestamente y tal y como lo han afirmado sus asesinos, en una zona conocida por "la prostitución y la homosexualidad".
Hollywood. La palabra mágica que a pesar de crisis y recesiones sigue atrayendo a miles de aspirantes a estrellas de Estados Unidos y el mundo. Se estima que en Los Angeles viven aproximadamente 108,000 actores, de los cuales sólo 21,000 trabajan regularmente. No es difícil adivinar por qué detrás de las barras de los Starbucks o las recepciones de las empresas de esta ciudad se encuentran trabajando los que quizá algún día se conviertan en los futuros Brad Pitt o Angelina Jolie. Pero la triste verdad es que del selecto grupo de los 21,000, sólo un puñado alcanzará notoriedad y fama. Algunos arrojarán la toalla a medio camino, otros en cambio, arrojarán toda la ropa.
Han terminado las elecciones de Estados Unidos con una victoria de Barack Obama sobre Mitt Romney, por más de 100 votos de distancia sobre su contrincante. Aunque algunos aseguran que ha sido una de las elecciones más apasionantes de las últimas décadas, también ha sido una de las que más distracciones ha tenido, por otras decisiones que los estadounidenses tuvieron que tomar en estos días.
Hace seis años, me senté frente a Gaby Marino en una pequeña oficina en Lima, Perú. Me reuní con ella para entrevistarla para un documental que estaba planeando hacer, y como era mi primera entrevista, me sentía muy nervioso. Lo primero que le dije fue: 'Si una de mis preguntas te hace sentir incómoda, no tienes que responder." Se echó el pelo rizado hacia atrás y me dio una risa nerviosa.
Una reflexión e introspección profunda sobre las elecciones del 2012 debe ser algo fundamental para los líderes del partido Republicano en estos momentos en que perdieron la elección presidencial. Sin que haya un análisis y aceptación de que algo anda mal, y que por ese motivo en vez de atraer a la gente, las ahuyenta, los Republicanos no se van a poder levantar ni ganar ninguna elección presidencial en el futuro.
Los latinos votaron. Obama fue reelegido, y los demócratas mantuvieron su control del Senado, mientras hicieron avances frente a la mayoría republicana en la Cámara de Representantes. Obama obtuvo el 75% del voto latino--y no sólo por la inmigración, sino también por una variedad de temas a los que los republicanos hacían oídos sordos. Sin embargo, tanto Demócratas como Republicanos tienen que afrontar el hecho de que el voto Latino es ahora crucial para definir una elección nacional, como lo demuestra el análisis de Gary Segura y Matt Barreto de Latino Decisions. Tal como lo dije en mi entrada anterior, los políticos son más propensos a atender las demandas de aquellos grupos que votan e impactan el resultado de una elección. Este es el caso del pasado martes y es una oportunidad que no debería ser desaprovechada.
El miércoles pasado amaneció como siempre. En Nueva York, agua y nieve; en Los Ángeles, un cielo despejado, un clima envidiable. Los negocios funcionando normalmente, las calles con su misma limpieza o suciedad, dependiendo de quién las frecuenta. Nadie podría percatarse de que la noche anterior la población se había expresado con su voto, en las elecciones más importantes en la historia reciente, no sólo de los Estados Unidos.