Dicen que la experiencia te la dan los años, y de ninguna manera dudo que así sea. Sin embargo, en el caso de la actuación a veces el tiempo no es el mejor aliado de los famosos. Ya que podríamos nombrar un sinfin de ejemplos de actrices, o actores, que en su juventud y en muchos casos con cero experiencia, consiguen papeles protagónicos que catapultan sus carreras. Oportunidades que los han llevado a pasar de un papel a otro, convirtiéndolos en esos que todos quisieran tener en sus telenovelas.
Lupita Ferrer es una señora digna de admirar, su belleza incalculable y su poder le han dado fuera a su profesión durante muchos años, la han hecho trascender los límites. Es una mujer segura en su profesión y con una vida autentica.
¿Qué por qué me gustan las telenovelas? Pues simplemente porque sí. Porque es increíble como después de pasar un día ajetreado, nos podemos quedar enganchados y olvidarnos relativamente del mundo con esas historias que te atrapan, que te hacen sufrir o reír a carcajadas. Historias que nos han dado la oportunidad de ver nacer muchas estrellas, actores que comenzaron desde chiquitos, o algunos no tanto, pero que con el paso del tiempo se han consolidado como los consentidos del público, llegándolos a sentir parte de nuestras vidas.
Hace ya cuatro años, recuerdo haber recibido la noticia de parte de alguien muy cercano a Lorena Rojas: "Le detectaron cáncer en un seno, su estado es avanzado y no tiene seguro médico; está desesperada". Aunque como periodista te toca recibir noticias fuertes casi a diario, haces cierto caparazón para que no te afecten. Pero ésta era distinta, no sé si porque estaba embarazada y más sensible o porque conocía la calidad humana que se escondía detrás de la actriz; o las dos cosas juntas, pero la noticia me impactó.
Fue una primera vez inolvidable. Viajamos desde Miami hasta la Isla de Capri y Elizabeth Gutiérrez para un fastuoso desfile de modas en un monasterio, curiosamente a William Levy no le extendieron la invitación porque en ese momento no era tan famoso...ahora pagarian porque le diera el sí. ¡Qué sorpresas da la vida!
Para mí, Gaby Spanic es la reina de las telenovelas. "Prisionera", en la que interpretó a una mujer desenfrenada, permitió admirar los desdobles de personalidad que puede lograr Gaby y me permitió a mí, como estilista, pulir y probar mi trabajo comodiseñador de imagen. Logré en sus cabellos desde un castaño con iluminaciones hasta un rubio provocador con extensiones.
Durante estos 30 años que tengo de fotógrafo, la profesión me ha llevado a ser testigo de grandes éxitos o para ser más exacto: me ha hecho ser parte de esas historias como nexo conductor de lo que quedan en el imaginario colectivo de los espectadores de la vida de los grandes artistas latinos. Hoy les contaré del golpe de suerte de William Levy.
Nada es casual en esta vida y el mundo de las imágenes no es la excepción. Cada estrella tiene un trabajo previo de cuidado, dedicación y profesionalismo que acompañado con un buen management logra proyectarse como éxito. Dos ejemplos de ellos, son Chiquinquirá Delgado y Gaby Espino, dos bellos talentos que he tenido el gusto de fotografiar en varias oportunidades y con las que me une una historia de casualidades no casuales.
"Normal, natural y un poquito acelerado", esa es la frase preferida de William Levy y sin duda su mejor definición. Así fue como lo conocí en el 2003 cuando se enfrentó por primera vez a una periodista (yo) y debutaba como entrevistado al ser expulsado del reality de Telemundo 'Protagonista de Novelas 2'.