WASHINGTON - No hay nada más exasperante que en medio de la derrota o el dolor que provoca una mala decisión -o decisiones-, alguien diga "te lo dije". Pero tras el mea culpa del Partido Republicano sobre los errores cometidos condenando el partido a la derrota en la esfera nacional, incluyendo sus posturas antiinmigrantes o hacerse de la vista larga cuando las voces más extremistas definían la colectividad o la dirigían hacia un abismo demográfico y electoral, sólo resta decir "se lo dijimos".
En pleno debate en el Senado estadounidense sobre la reforma migratoria, teniendo como base una propuesta de ocho senadores y una de la Casa Blanca, ya se cuenta incluso con el consenso de los actores que hasta hoy habían estado --recalcitrantes-- en contra, refiero al ala más conservadora del Partido Republicano y al Partido del Té.
Como latinos estamos de acuerdo que la legalización de los inmigrantes es el tema de mayor importancia, y que los legisladores deben darle prioridad, todos conocemos el problema que la falta de una legislación moderna adaptada al siglo XXI, está acarreando a millones de personas, que vinieron a este país a buscar el sueño americano.
Si Rubio verdaderamente tiene aspiraciones presidenciales o vicepresidenciales, esta es su oportunidad de emerger como un líder republicano que cambie la imagen de antiinmigrante y antihispanos que tiene su partido, no sólo por su retórica sino por sus propuestas específicas. El mensaje electoral hispano fue claro: quieren una vía de ciudadanía para los 11 millones, lo cual comparten además con el resto de los estadounidenses, una solución amplia y sensata y no medias tintas que no solucionen el asunto. Y Rubio puede ser uno de los abanderados en la búsqueda de esa solución y en el proceso, comenzar a enmendar la imagen de su partido entre los hispanos.
Ahora, a partir de ahora, todo pinta para que los legisladores restablezcan el sistema de leyes migratorias y en el ínterin, por supuesto, tengan lugar debate y reforma migratoria integral. La desastrosa --para los republicanos-- elección del pasado 6 de noviembre de la que se retiraron (con Mitt Romney por delante) con la capa caída, no dejó espacio para dudas, el mandato popular lo encabezan las minorías, principalmente los negros, las mujeres, los jóvenes (si caben en la clasificación) y claro, los latinos.
Digámoslo desde el inicio para descartar discusiones estériles: Ninguna elección está decidida hasta que los centros de votación cierren el 6 de noviembre y los votos sean contados. No obstante, las tendencias que muestran las encuestas en distintos estados claves para cada una de las contiendas electorales en juego indican que la verdadera competencia se dará en qué partido controlará la Casa de Representantes.
Cuando uno puede ponerle nombre o una cara familiar al asunto de inmigración y ve en televisión que gente como el congresista republicano Steve King compara a inmigrantes- a nosotros mismos y nuestros familiares- con perros de caza, indigna y es difícil que cualquier otro argumento económico o de educación logre persuadirnos de votar a favor de personas del mismo equipo de King. Es ahí donde la dignidad puede más que cualquier otro punto y por más que pidan el voto en español quebrado, el mensaje es claro: "mi casa no es tu casa... pero vota por mí"