WASHINGTON - No hay nada más exasperante que en medio de la derrota o el dolor que provoca una mala decisión -o decisiones-, alguien diga "te lo dije". Pero tras el mea culpa del Partido Republicano sobre los errores cometidos condenando el partido a la derrota en la esfera nacional, incluyendo sus posturas antiinmigrantes o hacerse de la vista larga cuando las voces más extremistas definían la colectividad o la dirigían hacia un abismo demográfico y electoral, sólo resta decir "se lo dijimos".
Este lunes 18 de marzo, el presidente del partido Republicano nacional, Reince Priebus, anunció en Washington, D.C., un plan destinado a reclutar minorías, según reportan los principales medios informativos.
Priebus presentó los resultados de un reporte elaborado por la dirigencia Republicana después de la derrota electoral de noviembre 2012.
Tildar a Obama de comunista ha sido una frase dura, pero que aún permanece en el subconsciente de muchos estadounidenses. Cabe preguntarse, a qué vino todo esto. Habría que analizarlo en su conjunto y situarnos en principio dentro del contexto histórico. ¿Cuál ha sido el camino que ha transitado Obama a lo largo de su vida?, y ¿Que piensa el pueblo estadounidense que es ser comunista?
A raíz de las elecciones presidenciales, todo el establecimiento político está analizando y diseccionando el dormido gigante que despertó: los más de 12 millones de latinos que votaron y ayudaron a propulsar el presidente Barack Obama a la victoria en estados claves. Los republicanos están preocupados, y con razón-sobre su apoyo sombrío entre este grupo demográfico, pero siguen mostrando una falta de entendimiento, con el argumento de que la razón por la cual los latinos rechazaron su agenda era un problema de comunicación en lugar de un problema más complejo.
Romney no se ha pronunciado de manera definitiva sobre cambios favorables a este grupo. Ahora que si usted es un hispano en situación legal, algunas de las propuestas económicas de Romney podrían favorecerle y usted le apostaría a una oportunidad de crecimiento en el empleo que Obama simple y sencillamente no ha sabido cumplir.
En lo que fueron los discursos estelares en la primera noche de la convención Republicana, Ann Romney y Chris Christie tenían como objetivo mostrar el lado humano de Mitt Romney por un lado y la diferencia que existe entre las políticas de los republicanos y las del Presidente Obama por otro. En cierto sentido, ambos oradores consiguieron lo que buscaban.
Hay toda una variedad de republicanos. Están los emotivos, que anoche en la Convención Nacional del partido en Tampa tuvieron a Ann Romney para emocionarse. Están los cerebrales, y para ellos habló el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie. Pero para el ala más retrógrada del partido estuvo el ultraconservador Rick Santorum. Un ex candidato presidencial que no perdió esta excelente oportunidad para articular su agenda cavernícola.
Si una convención es el escaparate nacional para los partidos a través de la cual asumen posturas, ungen candidatos y le hacen la corte a los votentes manifestando su plataforma política, la republicana se ha visto oscurecida, en sus primeros días, con el cielo encapotado no sólo por Issac (que este martes se convirtió en huracán) cuyo panorama aminora además el ánimo festivo a riesgo de verse campechanos enmedio de una eventual tragedia, sino también por las divisiones al interior del partido.