El actual timonel del conjunto de Pumas, Mario Carrillo, se encuentra viviendo contrastantes momentos: por un lado, parece que ya encontró a su once titular que lo podría llevar a la tan deseada liguilla, pero por el otro está dejando a un lado la fuerte inversión que hizo la directiva felina al principio del certamen, luego de echar la casa por la ventana al traer refuerzos de primer nivel, pero que hoy día solo calientan la banca.
Pongámonos en los zapatos de Luis Pérez por un momento. Jugaba sin estar al cien por ciento de sus capacidades debido a una lesión, cumplía 13 años en Primera División, era el último minuto de un partido entre dos clubes grandes y en sus zapatos estaba la posibilidad de darle un urgente triunfo a Chivas. No era sencillo, para nada lo era.